- Remitente desconocido o sospechoso: Verifica el número de teléfono del remitente.
- Solicitudes urgentes o inusuales: Los SMS fraudulentos suelen incluir solicitudes urgentes de acción, como hacer clic en un enlace o proporcionar información personal
- Enlaces sospechosos: No hagas clic en enlaces adjuntos en SMS sospechosos.
- Errores gramaticales y ortográficos: Presta atención a posibles errores gramaticales, ortográficos o de redacción en el mensaje.
- Ofertas demasiado buenas para ser verdad: Desconfía de SMS que ofrecen premios, descuentos u ofertas increíbles sin motivo aparente.
- Falta de personalización: Los mensajes legítimos suelen estar personalizados e incluir tu nombre.
Ejemplos más comunes:
Paquete de correos bloqueado en aduanas:
En este tipo de estafa de phishing por SMS, los estafadores envían un mensaje de texto alegando que un paquete enviado a tu nombre está bloqueado en aduanas y que necesitas tomar medidas urgentes para liberarlo. El mensaje puede incluir un enlace malicioso que te dirige a una página falsa donde se te solicita información personal o financiera para "resolver" el problema.
Familiar tuyo pide ayuda económica de manera urgente:
En este escenario, los estafadores envían un SMS haciéndose pasar por un familiar o conocido tuyo en apuros financieros y solicitando ayuda económica de manera urgente. El mensaje puede incluir una historia convincente para generar empatía y presionarte a actuar rápidamente.
Entidad bancaria solicita tus datos para verificar las cuentas:
En esta estafa de phishing por SMS, los estafadores se hacen pasar por tu entidad bancaria y envían un mensaje indicando que es necesario verificar o actualizar tus datos bancarios urgentemente. El SMS puede contener un enlace falso que te dirige a una página web fraudulenta donde se te solicita ingresar información confidencial, como tu nombre de usuario, contraseña, número de cuenta o detalles de tarjeta de crédito.
Actuar ante una estafa:
En primer lugar, no te alarmes. Tu objetivo principal tiene que ser limitar la cantidad de dinero que te han sustraído. Podemos hacerlo avisando al banco de los cobros indebidos y cambiar las contraseñas cuanto antes.
El siguiente paso es denunciar la estafa ante la policía y ponerte en contacto con un despacho especializado en phishing.
Tu dinero no está perdido todavía, la ley de medios de pago protege a las víctimas, siempre que no haya negligencia grave por su parte, y responsabiliza a los bancos para no proteger debidamente a sus clientes. Tu entidad se lavará las manos muy probablemente, por lo que tener asistencia legal de un profesional será crucial para que recuperes tu dinero.