Una sentencia da la razón a un trabajador de bankia que adquirió preferentes en su misma entidad

El Juzgado de Primera Instancia (Gran Canaria) estima una demanda que interpuso contra Bankia un antiguo empleado a esta entidad, el demandante alegó que pensaba que estaba contratando un depósito a plazo fijo, no un producto complejo y con grandes riesgos.

Bankia contestó para su defensa que tenía experiencia en inversiones en el mercado de valores y que, por su perfil profesional, conocía las implicaciones de lo que suponía poner su dinero en preferentes.

La sentencia  que no ha estado  recurrida por el banco- subraya que las preferentes son “un instrumento complejo y de elevado riesgo”,

La juez declara probado que el banco “relativizó” los riesgos en los que incurría este inversor.

La juez considera que se transmitió al demandante “la idea de un producto sencillo, cuyos riesgos eran tan remotos” que el que contrataba podía pensar que estaba ante un instrumento de inversión con capital garantizado.

La sentencia, considera  que el contrato que el demandante firmó era “farragoso” y de “difícil comprensión” y, segundo, porque esta persona trabajó “durante muchos años” en una sucursal, “pero nunca desempeñó puestos de dirección ni subdirección” y, por ello, “no estaba familiarizado con tales productos”.

La juez entiende que, “pese a trabajar en la banca, el demandante no se presenta como un experto en la contratación de este tipo de productos”, ni tampoco era “un experto inversor”.

Estima además que Bankia colaboró  a que el demandante invirtiera en un producto que no era conveniente para su perfil de riesgo (el test que se le realizó fue negativo).

Al respecto, la juez apunta que el demandante “firmó por la confianza en la entidad, además de ser quienes le ofrecían el producto antiguos compañeros de trabajo”.