Un juez obliga a bankia a devolver 15.000 euros invertidos en acciones

Mataró (ACN).- Un juez de Mataró ha dictado una sentencia que obliga a Bankia a devolver a un matrimonio de la capital del Maresme los 15.000 euros que invirtieron en acciones de la entidad en julio de 2011, tras la absorción de la antigua Caixa Laietana y la salida a bolsa de Bankia. El juez entiende que la entidad engañó a los clientes, ofreciéndoles información “irreal” sobre la solvencia de la operación y “ocultando la información verdadera de insolvencia”. La sentencia detalla que fue gracias a este “engaño” que la entidad pudo colocar las acciones: “Si hubieran conocido la situación financiera real de la entidad no habrían adquirido los títulos”.

Bankia incumplió su “deber de información” en el momento de comercializar las acciones, coincidiendo con la salida a bolsa de la entidad, en julio de 2011. La sentencia de un juez de Mataró relata que la entidad no explicó el “elevado riesgo” del producto y la acusa de conducta “negligente” por el hecho de escoger clientes que no eran aptos para este tipo de inversiones.”El banco les engañó con el ofrecimiento del producto, como si fuera un depósito a plazo fijo”, describe la sentencia.

Además, recuerda la sentencia, que los trabajadores de Bankia informaron a los clientes que el precio de salida de las acciones se situaba muy por debajo del verdadero valor de mercado y que esto les reportaría un “beneficio inmediato”. A los pocos meses la situación era de quiebra. En este sentido, los abogados del Colectivo Ronda defienden que “las enormes pérdidas sufridas por los accionistas de Bankia desde el momento de la suscripción hasta la petición a la CNMV de suspensión de la cotización por parte de la propia entidad no pueden ser consideradas como un riesgo inherente a la propia naturaleza del mercado de valores sino la consecuencia directa de un engaño”.

Esta sentencia, afirman los abogados de la familia afectada por este caso, supone un “precedente esperanzador “para miles de clientes de Bankia-Caixa Laietana, que estaba muy arraigada en Mataró, que se convirtieron en accionistas de una entidad que” sin que ellos pudieran saberlo en el momento de salir a Bolsa “ya estaba en situación técnica de quiebra”.