La diferencia de tener o no una cláusula de suelo en una hipoteca de 90.000 euros son 1.680 euros al año

En último euríbor aplicable a las revisiones de préstamos hipotecarios publicado por el Banco de España es el de agosto, que cerró al 0,469%. En enero el referencial del 91,54% de las hipotecas firmadas (datos de los Registradores de España correspondientes al segundo trimestre de este año) estaba en el 0,562%. Es decir, que en lo que llevamos de año este tipo de interés de referencia ha caído casi 0,1 puntos (una caída del 18% en términos porcentuales).

Después del anuncio del Banco Central Europeo de rebajar los tipos de interés al 0,05%, el Euribor a 12 meses diario está tocando mínimos históricos, dejando la media del mes de septiembre cercana al 0,404% en el momento de escribir este artículo.

Realmente estamos ante uno de los pocos efectos positivos de la crisis sobre el bolsillo de algunos de los consumidores: los que están hipotecados. Pero no todos:

Por una parte están los que han solicitado y conseguido un préstamo hipotecario recientemente o van a solicitarlo en los próximos meses. Las mejores hipotecas apenas ofrecen un Euribor por debajo de las 2 unidades, siendo la oferta general más cercana al Euribor más 3 puntos. Estos hipotecados, pese a pagar ahora tipos cercanos al 3,5%, verán como les sube de forma muy importante la cuota cuando se salga de la crisis y el BCE empiece a subir los tipos de la zona euro.

Por otra, los hipotecados que pese a lo que ha dicho el Tribunal Supremo, siguen teniendo en sus escrituras hipotecarias cláusulas limitativas a la bajada de tipos de interés, conocidas por ‘cláusulas suelo’. Si bien el alto tribunal no dice que estas cláusulas sean ilegales (abusivas) en sí mismas, sí que afirma que si no se ha cumplido con la debida transparencia informativa, se han de considerar nulas.

La negociación con el banco o la interposición de una demanda en los juzgados son las vías para intentar que nos quiten la cláusula de suelo y nos devuelvan las cantidades pagadas de más.

Con un ejemplo podemos ver el efecto de tener o no una cláusula suelo en nuestra hipoteca. Imaginemos un préstamo de 90.000 euros firmado en septiembre de 2006, con un plazo de 20 años y a un tipo de interés variable de Euribor más un punto. El cuadro de amortización hasta septiembre de 2014 refleja que el cliente, sin cláusula de suelo alguna, habría pagado casi 22.300 euros en concepto de intereses. La misma hipoteca con una cláusula de suelo del 4,5% le habría supuesto pagar 29.100 euros, 6.800 euros más que, de ir a juicio y ganar, le tendría que devolver el banco. Además, en lugar de estar pagando una cuota de 570 euros, pasaría a pagar 430 euros, una rebaja de 140 euros al mes, 1.680 euros al año.

Fuente: Cinco días