Ley de la 2a oportunidad

El Juego del Calamar y la Ley de la Segunda Oportunidad

EL INCREÍBLE PARALELISMO DE JUEGO DEL CALAMAR CON LA LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD Y EL PAPEL DE LOS ABOGADOS

El JUEGO DEL CALAMAR plantea una trama que recuerda a la LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD.

Esta serie, conocida también con el nombre de «Squid Game», nos presenta a varios personajes angustiados porque se encuentran inmersos en graves situaciones personales al acumular deudas realmente elevadas.

En medio de estas circunstancias se les brinda la oportunidad, o bien de seguir con la misma vida que soportan, o bien de enfrentarse en una competencia a una serie de juegos infantiles a vida o muerte. El precio por participar es muy alto, pero, aun así, la gran mayoría decide seguir adelante, ya que pueden ganar una importante suma de dinero; concretamente, 45.600 millones de wons coreanos que, para que nos entendamos, equivalen a 33.200.000 €.

Está claro que, con la Ley de la segunda oportunidad, no nos tenemos que jugar, ni mucho menos la vida, a diferencia de lo que viven los protagonistas del «Juego del Calamar», pero se pueden percibir algunas situaciones totalmente equiparables:

Por un lado, el personaje principal, Seong Gi-Hung, junto con los otros participantes, representan la desesperación por conseguir solucionar las cuentas pendientes que tienen con sus acreedores y tener una nueva vida libre de deudas. Paralelamente, en la vida real y en nuestro día a día, cada vez más personas toman la decisión de llegar a fin de mes contratando productos financieros como tarjetas de crédito con intereses abusivos, préstamos, hipotecas… que los enredan y aíslan en un espiral de deudas difícil de frenar.

De forma similar a estos desesperados protagonistas que se juegan la vida, y obviamente salvando las distancias de lo que es ficción y realidad, las personas, los autónomos que quieren acogerse a la ley de segunda oportunidad, lo hacen para mejorar la posición de vida en la que se encuentran, para renacer de entre un mar de deudas. Y es allí donde aparece la ayuda de un abogado que te ayudará con la estrategia para iniciar los trámites y al final te permitirá iniciar un nuevo camino.

Sin que tengas que jugarte la vida, por supuesto.

“A cada instante se pone a cero el contador, y el ser humano tiene un don maravilloso: la oportunidad de empezar, e intentarlo de nuevo.” A. Pérez-Reverte